100 % en tu navegador Pro

Convertir audio

MP3, WAV, OGG, M4A, FLAC: pasa de un formato a otro, hasta diez archivos de una vez.

Sin subidas Sin registro Gratis
Cargando la herramienta…

Sobre esta herramienta

Una grabadora que genera M4A que un reproductor viejo rechaza, una biblioteca de sonidos en FLAC demasiado pesada para el móvil, un OGG que tu editor de vídeo ignora, un WAV de estudio que hay que pasar a MP3 para enviarlo por correo: convertir audio sigue siendo una de las tareas más rutinarias del día a día digital. Suelta tus archivos —hasta diez a la vez—, elige el formato de destino y recupéralos uno a uno o en un ZIP. El bitrate se ajusta en las opciones plegadas, de 96 a 320 kbit/s en los formatos comprimidos; como WAV y FLAC son sin pérdida, ahí el ajuste no hace nada y la herramienta te lo dice en vez de enseñarte un control inútil.

Como en el resto de Wootil, no se sube ningún archivo. La conversión a WAV toma incluso un atajo: el navegador descodifica el sonido y lo reescribe directamente en PCM, sin descargar ningún motor — es inmediata. Para los demás formatos se carga una sola vez el motor ffmpeg en la pestaña, y luego lo reutilizan las cinco herramientas de audio y vídeo del sitio. Los nombres de archivo se conservan y solo cambia la extensión, así no acabas con diez archivos llamados «output». Y si dudas del ajuste, 192 kbit/s es el punto de equilibrio que sirve para casi todo, de la voz grabada a la música de escucha corriente.

Preguntas frecuentes

¿Qué formatos admite?

De entrada: MP3, WAV, OGG, M4A, AAC, FLAC, OPUS y WMA. De salida: MP3, WAV, OGG, M4A y FLAC. Puedes tanto aligerar un WAV de estudio pasándolo a MP3 como llevar un MP3 a un contenedor M4A para el mundo Apple, o archivar en FLAC sin pérdida. Los nombres de archivo se conservan: solo cambia la extensión.

¿Convertir a MP3 y volver a WAV recupera la calidad?

No, y nadie puede hacerlo. MP3, OGG y M4A son formatos con pérdida: lo que se tiró al comprimir está perdido para siempre. Volver a WAV da un archivo más pesado, no un archivo mejor. Si la calidad importa, parte siempre del original menos comprimido que tengas a mano y elige FLAC cuando quieras archivar sin pérdida.

¿Se suben mis archivos y cuántos puedo tratar a la vez?

No se sube ninguno: la conversión ocurre entera en tu navegador y no queda nada que borrar después. La conversión a WAV ni siquiera descarga el motor, porque la hace el descodificador del propio navegador. El lote está limitado a diez archivos de 100 MB como máximo, para que la pestaña siga respondiendo; el ZIP del botón «Descargar todo» también se prepara en local.

¿Qué bitrate elijo para un MP3?

192 kbit/s es un compromiso excelente tanto para la voz como para la música de escucha corriente: el archivo queda ligero y la diferencia resulta inaudible para la mayoría de oídos y de altavoces. Sube a 320 kbit/s para música que quieras conservar, y baja a 128 o 96 kbit/s para una grabación hablada destinada a un envío rápido.

¿De verdad es gratis y sin registro?

Sí: la herramienta es gratuita, sin cuenta y sin límite de uso. Todo se procesa localmente en tu navegador, así que tus datos nunca salen de tu dispositivo.